Ya no estás, un mensaje, un momento, unas últimas fuerzas para aferrarse a unas esperanzas que sabes que no son reales y te vas.Hace tiempo que nuestras vidas se separaron y ni siquiera te he tenido presente, pero ya no estás ni podrás estar.
Es extraña la mente como en el justo momento de desaparecer hace que recuerde y te tenga más presente que nunca.
Llegué perdida y nerviosa y tú me acogiste y enseñaste todo lo que sabías, sin juzgar, sin ninguna otra intención que la de estar a mi lado y mostrarme el camino.
Contigo empecé a descubrir y a convertirme en la persona que soy ahora y te doy las gracias.
Siendo tan diferentes hacíamos un gran equipo y seguiré sintiéndolo así, cada vez que te escuche en mi voz al hablar con los niños, cada vez que pase por esa calle, me acordaré de ti.
Por momentos dejaría las palabras bonitas, los recuerdos y maldiría, insultaría y odiaría hasta no poder más, porque no es justo que te haya pasado a ti, porque ya basta de todo y porque me mata pensar la pena de los tuyos, pero respiro y prefiero homenajearte con mis palabras, porque aunque no puedo creer que ya no estés y aunque prefiero seguir en éste estado de ensoñecimiento para no percibir el dolor que realmente siento, te recordaré toda la vida, porque has sido y serás parte de mi camino.
A una gran maestra y persona, porque para ser gran maestra primero hay que ser una gran persona.

